Inevitable de predecir tu boca
de evitar tu sonrisa
de volverme un poco idiota
cuando te acercas
cuando me olvidas
y cuando te faltan motivos
para quedarte conmigo
cuando te sobran motivos
para estar ya sin mí.
Y devolverme a la herida
y reabrirla para recobrar el llanto
para recordar momentos
y hundirme en ellos
como antes
y ver como observas
esas tantas sonrisas vividas
esos tantos abrazos unidos
es que entre tus brazos y los míos
solo existía nuestro abrazo
mi abrazo
tus besos.
[... Es cierto a mis líneas aun les falta madurez,
simplemente porque la escritora aún no es capaz de madurar...]
domingo, 28 de diciembre de 2008
1:21 segundos que no paran
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